¿Publicidad en las emisoras de radio comunitarias?

A nivel teórico el funcionamiento de las radios comunitarias parece algo muy loable y justo, ya que buscan tener una vía de comunicación directa entre los miembros de la comunidad para el beneficio de todos.

Por ejemplo, en el caso de una comunidad indígena o una comunidad agraria, la radio sirve para realizar denuncias, incrementar el conocimiento de la comunidad o incluso mejorar su organización. También los proyectos de radios comunitarias educativas desarrollan objetivos muy nobles. Y cuando las personas que están involucradas en la administración de la radio comunitaria tienen en cuenta el beneficio común, el resultado puede ser muy positivo para todos.

Sin embargo, en la práctica muchas veces sucede que solo un grupo de la comunidad es la que se apropia de la señal común, desviando el propósito original de la concesión. En este caso, la administración comienza a estar en manos de unos pocos, que incluso pueden llegar a usar la emisora radial como una fuente de ingreso y lucro personal, lo cual es totalmente contrario al espíritu de una radio comunitaria.

Otra dificultad por la que pasan las emisoras comunitarias, está relacionada con la forma de hacerla sustentable. Si se parte del hecho de que las mismas son creadas sin interés de lucro, éstas pueden verse limitadas a la hora de conseguir recursos para lograr pagar los gastos fijos asociados a su funcionamiento tales como mantenimiento de equipos, electricidad, alquiler del local, adquisición de materiales, etc.

En algunas ocasiones, lo que se plantea es el cobro por publicidad a pequeños comercios que estén ubicados dentro de la comunidad y servicios e intercambios entre los negocios cercanos, que deseen ganar clientela a través de la promoción en radio. Al comparar las tarifas cobradas entre las emisoras comunitarias y las emisoras comerciales, existe bastante diferencia. La opción de pautar en la radio comunitaria es mucho más accesible.