Las estaciones de radio, así como las estaciones libres de televisión, sustentan su negocio generalmente con la venta de publicidad. Es por ello que el usuario de una radio escucha en medio de una programación determinada, la publicidad de algún producto o servicio, bien sea anunciado por el conductor de un programa o a través de micros elaborados por las propias empresas de publicidad.

En muchos casos, la publicidad es regulada por el Estado para evitar que se sobrepase de algún tiempo determinado o que se intente hacer un tipo de publicidad subliminal. Es decir, en ciertas legislaciones de los países de América Latina, se busca que el usuario u oyente sepa a ciencia cierta que lo que está escuchando es publicidad y no necesariamente forma parte de la opinión personal de una de las personas de la radio.

Cuando una radio tiene presencia en internet a través de su propio sitio web, se potencia la capacidad de ganar dinero a través de la publicidad, ya que puede dedicar parte de su sitio para la promoción de los anunciantes que se contraten. En estos casos, el seguimiento de la cantidad de personas que se sienten cautivadas por el anuncio puede ser mayor, ya que a través de las cookies del sitio se puede rastrear tanto la cantidad de personas que sienten impulso por conocer más de ese producto o servicio publicitado, así como los minutos que esa persona destinó para ver la publicidad o si efectivamente se llegó a concretar una venta.

Por esas razones, la publicidad en internet puede ser mucho más efectiva que la realizada a través de los conductores de los programas. Además, en este último caso, la ganancia no va destinada exclusivamente para la administración de la estación de radio, sino que parte de la ganancia se distribuye para el productor del programa y otro tanto para el locutor.