El poder de la radio

Años atrás se decía de que aparte de los tres poderes del estado conocido por todos (el ejecutivo, el legislativo y el judicial), existía un cuarto poder, desde el cual se controlaba tanto a presidentes como al pueblo y que estas directrices debían ser acatadas bajo amenaza de utilizar todo el poder en su contra. Ese cuarto poder sería el de los medios de comunicación.

Basándose en esa supuesta influencia que tienen los medios de comunicación en el pensamiento de la población, no se podría negar que ese cuarto poder realmente haya existido o exista en la actualidad. Cada usuario tiene el deber de ser un oyente con pensamiento crítico, que no dar por sentado todo lo escucha o ve en los medios de comunicación. Alguien dijo alguna vez “No es verdad porque no apareció en la televisión”, a lo que otra persona argumentó “No es verdad porque apareció en la televisión”.

El tema en constante discusión es ¿Hasta dónde deben influir los medios de comunicación? como por ejemplo, en casos aún no juzgados por el poder judicial o ¿Qué tanto debe influir la línea editorial de los dueños de los medios de comunicación sobre el pensamiento de la población? En el caso de las radios, ¿Hasta dónde debe llegar la decisión de la directiva de la radio? para

vetar o no a un artista, para que no pongan sus canciones en una emisora, basándose en señalamientos públicos hacia su vida privada.

¿Es justicia o es discriminación? cuando una emisora decide no dar cobertura a un evento ¿Es ético o inmoral? ¿Debería una emisora respetar la vida privada de las figuras públicas? Y promocionar el trabajo que desarrollan sin tomar en cuenta detalles personales del artista.

Son preguntas que no tienen una respuesta única, pero que deberían llamar a la reflexión.