Cuando la protagonista es la radio

Hay eventos históricos que no hubieran podido ser entendidos si la radio no nos hubiera dado la oportunidad de participar con su rol de testigo, que en ocasiones, llega incluso a ser un rol protagónico. Uno de los episodios de la historia chilena a los que perfectamente se acuña esta afirmación es a los sucesos del 11 de septiembre del año 1973, día en que fueron registrados tanto los mensajes del presidente Allende, como los mensajes de los golpistas.

Ese día, la radio fue testigo presencial de los mensajes finales del presidente Salvador Allende, quien aprovechando hasta el último minuto para comunicarse con el pueblo que lo había elegido y del cual era presidente, utilizó la señal de la radio. Al inicio, transmitió mensajes de tranquilidad al pueblo trabajador a través de Radio Magallanes, Radio Corporación (voz del Partido Socialista de Chile) y Radio Postales. Estas emisoras sirvieron para transmitir en vivo los mensajes del presidente Allende. Sin embargo, el grupo armado golpista, teniendo en cuenta la importancia de romper este hilo comunicativo entre el presidente y el pueblo, silenció tanto Radio Postales como Radio Corporación bombardeando sus torres de transmisión.

El mensaje final de Allende, que tuvo lugar a las 9:10 de la mañana, lo dio a través de Radio Magallanes con la calma del hombre que sabía cercano su final, pero tenía la certeza de haber actuado con fidelidad hacia el pueblo y hacia la constitución.

Del otro lado de la historia, también quedaron registrados los audios de los militares traidores que ejecutaron el golpe de estado. La captura de diversos mensajes -tomados esta vez por radioaficionados de la época y no por emisoras de radio-, hoy en día aún se pueden escuchar para analizar aún más el golpe de estado que asesinó y derrocó al presidente socialista electo democráticamente por el pueblo chileno, Salvador Allende.